Consejos para cuidar las plantas de aire filiformes

Publicado en3 meses hace por

Las plantas de aire son una exótica variedad de plantas que crecen apoyadas sobre otras plantas y por lo tanto no tienen raíces. Es esa cualidad la que además de darles un aspecto de lo más sorprendente, les da también su nombre ya que es muy habitual que se refieran a ellas como plantas de aire o plantas aéreas. Existen más de 650 tipos distintos de estas sorprendentes plantas y hoy vamos a hablar de aquellas que tienen las hojas filiformes, es decir, las más alargadas de todas. 

 Consejos para cuidar las plantas de aire Filiformes

 

¿Por qué las plantas de aire no tienen raíces? 

 

Es cierto, empecemos por el principio. Las plantas de aire no tienen raíces y tampoco las necesitan. Son plantas que viven en la naturaleza apoyadas sobre otras plantas buscando altura y lejanía del suelo ya que una constante humedad pudre su centro y las hace morir. Pueden encontrarse con facilidad apoyadas en rocas y otros elementos que puedan encontrar a su alrededor sobre los que se colocan para alejarse del suelo, no para alimentarse de su soporte. Las plantas de aire no son parásitas ni se alimentan de ningún otro árbol, por eso pueden vivir súper felices y bien hidratadas utilizando únicamente un soporte. De hecho existen dos categorías en función precisamente de su ubicación. Por un lado están las tillandsias epíficas, que pueden encontrarse en otros seres vivos como arboles o plantas y hay un segundo grupo que son las litófitas, las que se ubican sobre rocas y otros elementos no vivos. Las tillandsias pueden llegar a generar unos “hilos” de color blanquecino a modo de raíces en la parte más baja de la planta. Eso significa dos cosas:

 

  •  La tillandsia está creciendo en perfectas condiciones, es decir, que le salgan esos pequeños hilos no es malo si no todo lo contrario.

  • Está buscando un lugar sobre el que sujetarse. Ellas de manera natural buscan evitar caerse por lo que es su natural que busquen afianzar su estabilidad.

 

Si por casualidad tienes una planta de aire ya sea sobre alguno de nuestros soportes o sobre algún otro elemento decorativo y has visto que le salen estos hilos a modo de raíz,  puedes quitarle esos filamentos utilizando una pequeña tijera, evitando siempre dañar a la tillandsia.

 

¿Entonces cómo se alimentan las plantas de aire?

 

Las plantas de aire no tienen raíces pero si tienen hojas y es a través de estas desde donde reciben los nutrientes. Lo hacen a través de unos filamentos existentes en sus hojas llamados tricomas. La palabra tricoma significa cabello en griego y hace referencia a esos son finos crecimientos existentes en las hojas de las plantas de aire. Estos pelos que recubren las hojas de las plantas de aire, no son exclusivos de las tillandsias ya que pueden encontrarse también en algas o líquenes y tienen distintas funciones vitales para las plantas aéreas además de otras funciones estéticas que las convierten en plantas decorativas al otorgarles ese aspecto tan aterciopelado. En función del número de tricomas existentes en las distintas variedades de plantas de aire existen dos categorías: 

  • Xéricas: Con gran número de tricomas y aspecto más aterciopelado, mejor preparadas para soportar el sol y el calor.

  • Mésicas: Con pocos tricomas y por lo tanto más adecuadas para interior y ambientes más húmedos.

 

Las funciones de los tricomas son amplias. Por una parte ayudan a la protección de la planta frente a agresiones externas como rozaduras y así impedir que los daños lleguen a la epidermis de la planta de aire y ésta muera. También tienen una función protectora frente al sol ya que a las tillandsias no les gusta el sol directo y estos tricomas funcionan como una capa que defiende la planta. Por otro lado, los tricomas son los encargados de mantener la humedad en las plantas de aire. Una función vital para estas plantas que viven sin tierra. Estas absorben la humedad del ambiente y la filtran para hidratar y mantener la planta en perfectas condiciones.

 Consejos para cuidar las plantas de aire filiformes

 

¿Cómo son las hojas de la tillandsia filiforme?

 

Como te decía la familia de las plantas aéreas es muy extensa y puedes encontrar una gran variedad de ellas en el mercado. Una de las variedades más destacadas son las tillandsias filiformes.  

 

Esta planta decorativa es nativa de América Central y Sur y en la naturaleza es habitual verla colgar de ramas de otros árboles de mayor tamaño e incluso a cierta altura. Por eso las plantas de aire pueden usarse como decoración en suspensión sin perjuicio para las plantas ya que se encuentran cómodas y no suelen tener problemas de adaptación.

 

La Tillandsia Jun de hojas filiformes está formada por un gran número de hojas largas y finas que pueden llegar a medir hasta 35 centímetros de longitud en su edad adulta. 

 

La base de la hoja de planta Jun es amarronada, más oscura que el tono de las puntas y juntas forman un bulbo compacto desde el que salen las hojas largas y cada vez más finas. Para mantener a este tipo de tillandsias felices se deben mantener húmedas y bien ventiladas. Lo ideal es pulverizar las tillandsias filiformes 3 o 4 veces por semana o si lo prefieres, sumergirla durante 35 - 40 minutos en agua ambiente semanalmente. Sus hojas son más sensibles a la desecación que otras variedades de tillandsias por lo que debes vigilar en las temporadas más calurosas. Para saber si la Jun o cualquier otra tillandsia filiforme que tengas necesita más agua, fíjate en sus hojas, si notas que se doblan o empiezan a rizarse debes aumentar la humedad de la planta.

 

Consejos para cuidar las plantas de aire filiformes

 

Cómo cuidar a las Plantas de Aire filiformes

 

  • Evita el sol directo y mantenla en alguna zona de semi luz, especialmente en verano y en temporadas de mucho calor. En invierno colocar la planta en algún lugar luminoso.

 

  • No la coloques en temperaturas extremas, eso les perjudica pero no te preocupes su rango de temperatura es muy amplio y estará perfecta si puedes mantenerla entre los 5º y los 40º grados. 

 

  • Se puede mantener tanto en interior como en exterior procurando de nuevo las temperaturas más bajas en las que pueda haber riesgo de helada.

 

  • En cuanto al riego un par de pulverizaciones diarias son suficientes o un baño semanal. Utiliza agua de temperatura ambiente, nunca demasiado fría.

 

  • La fertilización no es necesaria para este tipo de planta pero existen en el mercado variedad de abonos líquidos que pueden ayudar a la tillandsia en el momento de la floración o el crecimiento.

  ¿Qué te han parecido estos consejos? Si los has aplicado ya a tus plantas y has podido mejorar el estado de tus tillandsias, nos encantaría que nos dejaras un comentario en este mismo artículo. 

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